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1994Odio, ¿verdad?. Sientes odio. Tragas tristeza y exhalas odio. No pasa mucho. Pero a veces pasa.
A veces pasan tantas cosas. Una vez vi un niño llorando en una acera, lagrimones como cataratas y un sucio chandal remendado con el escudo del Real Madrid. El niño más triste que pudiera llevar un chandal del madrid. Otro día escuche una canción que me hizo reir, estaba en inglés, y mi nivel de inglés es basura, pero me reía, resulta que estaba recordando a Ana en ese momento, que rica Ana bailotenando,tan fea, con sus ojos saltones y con sus élficas orejas, no se, esa canción me la recordó. Otro día vi a un hombre que me preguntó por la calle Espinazos, calle Espinazos, me hizo tanta gracía que me empecé a reir y le dije que si era una broma, el hombre se fue muy ofuscado, un adolescente no puede hacer ese tipo de comentarios, pues suenan directamente a contestación mal hablada. Otro día bebiendo café oí partes de la conversación de una pareja veinteañera, ella le decía que lo más bonito que le habían dicho era "Eh, tú, no te pongas al sol que te derrites, so bombon", mi incontenible risa me impidió tragar el café, el cual salio centrifugado hasta por la nariz, que bonito el amor, nunca dejaré de decirlo. En otra de mis vueltas, paseando por Angel Pine, pensando en la manera de dominar el mundo, me ví en una calle sucia y barriobajera, y enfrente mía una pared pintarrajeada: "TU VIDA ES UNA MIERDA, Y LO SABES", una sonrisa se me cruzó en la cara, claro que era una mierda, claro que lo sabía, por suerte siempre puedes hacerlo todo un poquito mejor. Ese pintarrajeador era un auténtico filósofo, o por lo menos se había dignado en emularlo. Una vez, acariciando su carita de angel sin alas tuve la impresión de que aunque la guerra bactereológica estallase, me sería indiferente mientras tuviera su cara y su alma entre mis dedos. Y entonces es como si todo hubiese acabado, como si el agua supiese a Fanta y el dinero valiese nada. Tanta belleza. Escondida por todas partes como un puzle poco atrayente.
Ahora, no exhalas odio, ¿verdad?. Es dificil hacerlo cuando hay tanto en que embellecer nuestra absurda e insignificante existencia. Dob Steinmetz-Entonces... ¿si me voy ahora no podré volver nunca nunca nunca?-Dijo Mik -Nunca-Contestole El Sabio. -¿Por qué es todo tan rollo siempre?-Preguntó -No existe ni el todo ni el siempre. Si esto no fuese rollo el resto no sería genial-contestole El Sabio. -Genial...-Repitió entristecidamente Mik. -Genial como una película en blanco y negro, genial como una tarde de lluvia, genial como un beso de alguien que amas. -¿No vamos a volver a vernos, no? -¿No, dices?-Dijo El Sabio anciano- Claro que sí, nos veremos en nuestros sueños.
Y maestro y aprendiz se separaron para nunca volver a verse en este nuestro único mundo. Humanoide, dos puntos.
En un acomodado piso, un moderno equipo estero 5.1 Philips continua reproduciendo el cuarto y último disco de Chillout. En un volumen ínfimo pero excelente para la situación actual, en la que los dos individuos de la estancia tienen necesidad de dejar el melódico Chillout como telón de fondo. La dama despojada de sus vestiduras se atavió con un simple batín de seda cubriendo su tersa piel. Sinuosa cual reptil depredador, deslizose por la estancia principal en penumbras. Al llegar a la cocina preparo una aspirina efervescente y trago con desagrado el producto, volvió al dormitorio y vio al muchacho de cabello y ojos castaños mirándola desde la orilla de la cama envuelto en un confuso conjunto de sombras y luces que se proyectaban desde la ventana principal del dormitorio. Esta a su vez daba a una larga fachada que dejaba treinta metros bajo la ventana. La joven de pelo lacio se apoyó en el marco izquierdo de madera de caoba de la puerta del dormitorio. El hombre se levanto produciendo una serie de agradables sonidos de tela y sus pies descalzos deslizándose por la alfombra. Aterrizaron el uno en los brazos del otro, palpando la piel caliente y seca. En la vida humana existen ciertas incoherencias producidas por la evolución y el abandono de la conducta propiamente animal. Las caras de ambos no restaban más de quince centímetros, se miraban los ojos y los labios calculando el momento ideal para rozarse. Diez minutos después estaban fundidos en una sensación mutua, lejana a cualquier calificativo coherente. Sintiendo un torbellino de emociones efímeras que abrirían un paréntesis igualmente escaso para cerrarlo en breve aportando la esencia de lo "natural". En la calle una sirena de ambulancia palpita al estilo Neoyorkino, en el hospital Juan Ramón Jiménez nace un bebe al que llaman Pablo, Dios está en los cielos y Billy ve la tele. ÉLSe despertó en el escritorio. La inspiración le vino como suele venírsele cuando lleva tres días encerrado malhumorado y solo en su habitación de veinte metros cuadrados. De repente, mientras pensaba en el verano del noventa y seis cuando tumbó y durmió junto a la francesita bajo el cocotero del patio del Hotel Oasis de Lima. Cogió las gafas de media luna, las incrustó en el puente y comenzó a teclear. Alicia era como uno de esos diamantes en bruto a la que todos, incluso ella misma, solo toman en cuenta por su apariencia. Cual descripción de Alicia quedaría obsoleta al verla en si misma. Por lo que su figura, de melena morena y ojos oscuros solo podría imaginarse desde un espectador como el estado de belleza más puro que cada corazón pudiera interpretar. Sonrió ligeramente bajo el mechón de flequillo que se había aventurado en su cara. Que conector tan ocurrente pensar en la francesita. Se llamaba Lenna, pero él siempre la había llamado Giulienne, que era su apellido, se nom. Cuando el tiempo se paraba en soledad, huía a su propia mente, a momentos mejores o simplemente más tranquilos, donde él había visto la belleza, donde no necesitaba inventarla y reinventarla para sus novelas de 3'95 en edición de bolsillo. Era ahí donde nacía su escriba y era ahí donde moría. Por ello era preciso buscarlo en el interior de su humanidad cada vez que la tristeza lo hacía necesario.
CristianHistorietilla de nivel cutre sin mucho sentido.
Se llamaba Cristian, pero si le hubiese preguntado a cualquier tío de la planta de depuración Sebastián Márquez por un tal Cristian, lo más probable es que cualquiera de los peones me respondiese que no les sonaba ningún tío con ese nombre. La plantilla de la depuradora la formaban unos treinta tipos, todos ello hombres. El director, tres supervisores de sección, cuatro administrativos, dos biólogos, tres técnicos de maquina y el resto de obreros llanos.
Era el segundo año de trabajo en la planta para Cris, el sexto en edad laboral y el tercero en ejercerlo. Durante el año dos mil solo recibí una llamada suya, desde un teléfono publico y bastante tarde. Aquel día me había quedado en casa preparándome las oposiciones como las veinte noches antes y las que serían veinte siguientes. Para colmo Maria José había llamado esa tarde cantándome las cuarenta por mi falta de consideración al no haberla llamado yo mismo (la exnovia furiosa strikes back). Eran las cuatro de la mañana y el teléfono sonó. Hablaba bastante tenso y confuso, al parecer triste también, pero cuando los verdes me preguntaron no pude darles mas detalle que eso. En el momento en que descolgué solo oí mi nombre, nada de hola ni nada de nada, lo reconocí al instante, casi hubiera podido imaginármelo, tan serio y descontento como siempre sentado enfrente mía con el walkman en la mano.
¿Pablo qué me ha salido mal?
¿Qué? Cris. Hola, ¿qué pasa?
Si no te puedo considerar mi mejor amigo es que no he tenido ninguno.
Me quede con el auricular emitiendo un zumbido y mi respiración como único emisor. No estaba sudando ni sentía ese sabor pastoso y dulzón en la boca que suele tenerse al despertar. Estaba acojonantemente despierto. Como una puñetera rosa.
El sábado siguiente no supe muy bien si lo había soñado hasta que el vecino del B me dijo que quien era el desgraciado al que se le ocurrió llamarme ayer. Nada nuevo bajo el sol. Ese día hacía el séptimo mes sin ver a Cris, aunque por supuesto eso no lo sabía aún con precisión y solamente acontecimientos posteriores me llevaron a calcular cada milímetro de mis encuentros con Cristian. La última vez que lo vi estaba muy triste, agobiado y gris, falto absolutamente del jugo veintiañero que debería tener. Me enseño su apartamento, escueto, original y acogedor, como siempre había sido su entorno. Aquel día me dijo que tenía un amigo muy bueno en la depuradora donde trabajaba, Marco o Mario. Me alegré por él, nunca había sido un tío muy sociable, cuando tenía catorce años, caía bien los primeros momentos, pero cuando se convertía en alguien rutinario la gente empezaba a olvidarlo. Su trabajo no le convencía, pero le pagaban suficientemente bien como para tener el sitio a su gusto y poder ir al cine un par de veces en semana. Le desee suerte y le invité a visitar de nuevo nuestra Huelva para pasar el fin de semana en la casa de mis padres. Aunque en cierto modo sabía que nunca volvería a Huelva no era ningún vulgar acto de cortesía. Esa fue la última vez que lo vi con vida.
Tras la penosa llamada del sábado navideño, la siguiente y última llamada se produjo otro sábado, el siete, a las seis y cinco de la madrugada del primer fin de semana de Enero, veintiún días después. El sobresalto telefónico fue mas violento. Atravesé el ridículo pasillo hasta el teléfono y descolgué jadeante. Esta vez fui yo quien habló.
¿Si?
Pablo
Cuando oí mi nombre pense en contestarle algo tipo: "Cris, te he intentado llamar mil veces a tu casa ¿Se ha quedado Málaga sin teléfono?" Pero habló él con voz temblorosa y preocupada.
¡Anoche me levanté y cuando me levanté...!
Mi respiración se había agitado, me temblaban las manos y de nuevo tan solo me oía a mi mismo jadeando junto con el zumbido del hilo telefónico muerto como Elvis. Estaba preocupado, estaba muy preocupado. A las doce de la mañana del día siguiente llame al teléfono de Cristian, línea ocupada, como las otras cincuenta mil veces. No más de cinco minutos después, Marco de la Rosa con un par de verdes llamaron a mi puerta para contarme lo de mi querido Cristian. Estaba muerto.
El viernes cinco de Enero El Hombre había insistido en el piso de Cris sin respuesta y llamado a los verdes. Cris estaba tumbado boca arriba en su cama, desnudo. Tenía una expresión sería y rígida en la cara, cuando el supervisor bacteriológico de la planta lo vio solo llevaba dos días muerto, no hedía ni estaba descomponiéndose aún. Sus brazos grises acababan en dos muñones empapados en escarlata. Ni rastro de las manos. La sangre había empapado las sábanas de franela como a una esponja y un aluvión de moscas succionaban la pasta reseca, ningún corte en el torso ni en la cabeza. Se había desangrado. TÚ
Aquí pasa algo. ¿Pero como relatar semejante cantidad de sensaciones a través de la escultura que nuestras palabras pretenden crear? Llega un momento en toda vida humana que ha intentado aferrarse al bien en que su mente, su alma o como dios quiera llamarlo, se plantea ciertas preguntas sobre la propia existencia de todo cuanto se nos ha nombrado, inculcado o simplemente comentado. Destino, dioses, suerte, amores y amistades...las cosas mas extrañas que encuentres y de un modo u otro empiezan a acumular sensaciones, preocupaciones o simplemente tiempo con todo lo que ello conlleva. La insignificante y aparentemente bonita vida empieza a mostrar la cara oculta cuál luna traicionera, y al principio se ve como todo adolescente debe verlo, empapando de los mismos comentarios clónicos y jocosos sobre lo malos que son los padres, el problema tan grave por no llevar ropa de la marca chiripitifláutico, (cuando todo el mundo mundial lleva ropa chiripitifláutico!) y la profunda tristeza porque nuestro amor platónico se va con el palurdo de la clase. El principio y el final de esa sinuosa senda hormonal se convierten en algo imperceptible para la moldeable mente tenneger. ¿Y que son estos arrebatos de asco contra el mundo sino un claro ejemplo mas de que alcanzar la armonía con el entorno, la felicidad y todas esas cosas que suenan tan cursis, repetitivas o incluso...bonitas? Eso es cosa Steven Seagal salvando al mundo por décimo octava vez de (otro) ataque nuclear contra el gobierno Estadounidinese mientras el estúpido Bill se preocupa por mandar cartas y acordarse de los cumpleaños. No es mas que otra suplica a la nada para que corte el riego de preocupaciones y tensiones y me deje volver a leer Manolito Gafotas como regalo de mi décimo cumpleaños mientras mis Playmobil se hayan en estado de posición para enfrentarse unos a otros. La dependencia a lo material y la infravaloración en mi niñez al contacto humano, provocado por un absurdo y compresible cúmulo de situaciones tensas antes grupos unidos como piñas en una profunda amistad. Y dejando de lado idioteces, lo mío no era ni lo es integrarme como la plastilina, y por mucho que fuercen a una viga a meterse en una ratonera, la viga no entra. Joder que no. Y surcando los aspectos menos irrelevantes de lo que mi ridícula vida ha sido; llega a un momento, un conjunto de días y meses que tragan los acontecimientos ocurridos hasta entonces creando una sensación de descontrolable impotencia ante situaciones inexplicablemente bonitas, crueles, absurdas o divertidas .Rasgan en mi superficie profundas huellas que brillan como el verde, recordándome mucho mas tarde lo infeliz que puedo llegar a sentirme, y una vez en ese pozo de angustia lo difícil que será volver ha tener el todo, que mi pobre consciencia tras una niñez carente de sobresaltos ha tenido, y saboreado el hacerme sentir un pájaro. Y esto viene una vez más a referirse al problema de que no tengo ni veinte años y el pequeño Bill que llevo dentro lucha por salir del mundo que le rodea con la frustrante impotencia de una constante e irremediable negativa tan predecible e inalterable como en cualquiera de los hogares, y bien supongo que un día llegara en que me escape a Comodoro una semana, otras tantas Milano para ver si Annita sigue guardando algún recuerdo feliz de mi y por supuesto a los seis o siete que ni falta hace nombrar ahora…para que podamos estar juntitos alguna vez.
Reset!El querido y alabado verano se va con el mismo adiós de todos los años, haciéndose de esperar en una bonita hibernacion. Y Ahora nos queda Septiembre, otro mes más, empieza a marcarnos como si de un reset se tratase.
El problema es llegar a sumirse en esa creencia, darle al bombo de crear nuevas proposiciones para una nueva temporada que se extiende ante nosotros, oh lá lá.
¿Y quien consigue qué? El que es gordo sigue gordo, el que no da un palo al agua sigue sin darlo durante el año, y por supuesto el que se propone con asombrosa intensidad distrerse para ser more more happy, pues sigue empañandose las paredes del cerebro con el aliento de los pajaritos que le dan vueltas en él. Por los siglos de los siglos.
Lo que realmente nos cambia, viene en un splash y sin previo aviso (Bueno, puede ser previo, pero siempre en plan rapido), en fin, un puñetero lío para la consiciencia humana que en verano parece estar tan ordenada y relajada... sumida en un stand by de distracción con locuras, movidas, soles, playas, romances y cualesquieran que sean las cosas que cualesquiera que vosotros se haya complacido en ejercer durante el periodo de relajación por execelencia.
Para los soñadores contemporaneos solo nos quedan un puñado de miradas con un esbozo de sonrisa en el rostro, tragando lo que nos ha complacido de una manera especial este verano, todo lo guay o "hostia, eso fue la caña". Me quedare con esto para que cada cual recuerde lo que considere especial de estos meses de desconexión que duran poco más de tres segundos.
PD.Los temas de amorosidad, soledad y relatos ofensivos hacia la consciencia humana me los reservo para algo mas que lo que el jefe suele denominar "Pequeña notita multimedia". Que cool es la vida. Pequeña notita informativaSupuse que tarde o temprano el recipiente de tonterias y expositor de las mismas, que es mi espacio, volvería a tener algo de relevancia en mí. Bueno, he dicho mil quinientas setenta y ocho veces que lo volvía a retomar y no lo hice, así que me doy muchas esperanzas a mis momentaneas ganas de escribir como un poseso que luego se desinflarán o se eclipsaran por las mil y un tareas que tiene un adolescente, normalemente gilipolleces como un castillo de fisher-prize. Solo espero, que esta vez esas ganas de demoren un poco mas en irse literalmente al quinto pino.
Bill
Esto se ha acabadonos veremos cuando seamos mariposas en una ciudad que me abrace Regreso al Cuentacuentos.Recuerdo tu sonrisa de niña esculpiendo la mía, como uno de aquellos momentos que se atragantan en el cerebro y te invaden en cuerpo y mente. Es sumamente delicioso. Tus ojos grises cristalinos reflejaban cada imperfección del entorno, tu cabello emborronaba el resto y me atraía de una forma tan brutal que temía por mis acciones. Te abrazaba y me escondia entre tus brazos cruzados cuando reías.
Nunca hubiera podido olvidarte.
En aquellos momentos inciertos me preguntaba como no había podido llegar a conocerte hasta entonces. ¿que era lo que había estado haciendo? Siempre la misma calle, el mismo balcón del tercero, el mismo edificio triste y gris, el mismo colegio sombrio y agonizante, la misma lata de coca cola esperandome en el frigorífico,los mismos sueños ambarinos y la misma cara triste detrás del espejo.
Puta consciencia.
Entonces llegaste tú con tu sonrrisa de niña. Y me miraste a mí, como si el punto a seguir de adolescente fuera. Fue una tarde clara de Junio adornada con el canto de los pájaros y los gritos de los niños de la plazoleta del pueblo. Alquilaste aquella casita cerca del mercado con intención de probar un verano en nuestro lugar. Mi lugar.
Y allí estaba yo.
El gris se ahogó y todo lo demás con él. ¿Porque no alcancé a conocerte hasta aquel preciso momento? ¿Porque me había perdido a mi mismo en el número tres de la calle Corona? Juré volver a verte. Y yo, nunca juro. Nunca.
"En mis inquietos sueños puedo ver aquel claro en el bosque. Me prometiste volver allí algún día pero nunca lo hicistes. Ahora vuelvo a estar solo, en nuestro lugar especial; esperandote"
No se porque escribo esto. Ahora mismo no se muy bien porque hago todo lo que hago. Porque tu sonrisa y tus ojos grises me arrastran las manos hasta el borde del papel. Nunca pensé que volvería a perderme a mi mismo. Las lágrimas me agrietan el rostro, mis dedos agarran el aire. ¿Porque has tenido que morir ***b*a?¿Porque tuve que decirte adiós?
El traqueteo del tren aminorando me despierta, el cuero rojo y desgastado de los asientos confirma que la coca cola le pertece, a mi camiseta le corresponde otro tanto del líquido. Estoy llegando a la estación. El billete arrugado muestra la direccion de ***b*a casi intacta.
No han pasado seis años, nadie ha muerto y mi corazón se acelera pensando que realmente volveré a verla once meses después. No podía dejarte escapar.
Te quiero.
No hacen falta mas razones.
He publicado esta historia a contrareloj hace poco menos de cinco horas por motivos de acojonante retraso puntual, pero la he publicado.
Ahora bien, quería añadir un par de estupideces típicas de aspirantes a escritores (como yo, o eso creo). Esta medio historieta tiene un entramado de cosas reales que se entremezclan entre sí.
Desde luego si la montaña no viene hacia mí, tendré que ir yo hacia la montaña.
A partir de aquí hacia arriba. La horca falsaGrito.
Un sonido estridente se desliza por mi garganta al abismo exterior.
Pero no hay ni un solo ruido, nada es más silencioso que este grito.
Las manos se cierran entorno a la cuerda vigorosa enroscada en mis muñecas.
Intento que los pies rozen cualquier cosa que me permita reposar.
Pero están igualmente enroscados, sudorosos y temblorosos.
Voy a morir y nadie va a hacer nada para evitarlo.
Mi corazón se acelera, después de todo, no quiero morir.
Solo un estupido querría morir.
Gracias a que no soy estúpido, saldré de está.
AdiósHe leído algo parecido a esto en alguna parte, no hace mucho:
"Escribir, el método perfecto para comunicarse no solo con el mundo que te rodea, no solo con el mundo actual. La mejor forma de que las memorias perdidas queden impresas, escritas de forma implícita como una parte de uno mismo que desea forjar en el tiempo para que no se pierda en el olvido."
No quiero perder a mis abuelos en el olvido. Y por eso hago lo que hago.
Hace una semana que mi abuelo murió, y cuatro días que mi abuela hizo lo mismo, después de tantas películas y tantas experiencias que uno suele catalogar con "pobre de mi", he de reconocer que no hay nada ni nadie que pueda prepararte para ver el cadáver amarillento de una persona que amas y hacerte a la idea de que eso era tu persona.
Tras ese momento, el hacerse a la idea de que no vas a ver mas a alguien, es todavía mas jodido. Al final de tantas cosas, tengo que plantearme que ahora mi abuelo solo vive como un recuerdo, encarcelado en mis pensamientos, unas pocas fotos y ese reloj tan viejísimo que siempre llevaba. Nunca podrá salir de ahí para sentarse como tantos años hizo en su sillón mil veces retapizado. Tengo que hacerme a la idea de que por muchas noches que me levante tembloroso hacía el salón esperando verlo viendo una de esas películas del oeste italianas, tan malas, no va a estar allí, ni siquiera como un fantasma color leche.
Ni de coña Billy.
Y pasaran unas pocas primaveras y seguiré esperando verlo en cada visita a la ciudad, sentado como siempre y enganchado a aquella maquina de oxigeno que aún retumba en mis oídos. Dichoso tabaco, hijo de la gran puta. Nada de tintineo de la taza de cristal, típica. Nada de volver a oír su tarareo indescriptible, nada. Nada de nada. El problema es que todo lo que escribo aquí se queda obsoleto comparado con las cosas que se en cruzan en la cabeza, es tal como lo dicen en las películas, un rollo de película que pasa totalmente de los malos momentos y te encuadra todo lo digno de recordar.
Es duro decir un adiós como este, pero tampoco quiero que las cosas que estos últimos años he visto se queden perdidas en el olvido. Mi abuela murió tres días después que mi abuelo. Un tumor cerebral, se lo detectaron en noviembre y se ha ido desgastando como una pastilla de jabón, hasta ahora. Se apagó durmiendo, después de unas últimas semanas que la desgarraban por dentro, joder, no desgarraron a todos las que la queríamos. Y, según dicen algunos, casualidades del destino. Una vez muerta la llevaron a la misma sala mortuoria donde estuvo mi abuelo 38 horas.
Me entere de eso a las diez, pues a las once todavía lloraba como si me acabasen de pisar el meñique con unas botas de campo. El cielo estaba blanco y llovía justo como a mi me gusta. La idea era pasar al tanatorio con mi madre, pero la paciencia no es una de mis virtudes, y menos en esos momentos. Llovía y el tanatorio estaba lejos, me daba igual. La escena se recreo. Con la misma crudeza de hacía tres días. Mi abuela estaba muy enferma, yo estaba preparado para su muerte, era algo inevitable. Pero de nuevo, nada me había de verdad preparado para hacerme a la idea de que la muerte es eso.
Y la enterraron y pude ver como un ataúd, tan peliculero, llevaba esta vez algo que a mi me importaba de verdad, y lo pasé mal viendo tierra sobre las tablas embarnizadas. Pero antes eso que tener como ultimo recuerdo suyo haberme quedado en casa consumiéndome mi mismo. Ni hablar del peluquín.
Y la historia otra vez, un nudo gordiano en mi garganta que me impedía creer que se han ido y no van a volver, pase lo que pase, no van a volver. No menos de cincuenta veces he oído el "ley de vida" y su variantes; "ya eran mayores", "estaban enfermos", pero todo eso me ha ayudado lo mismo que dos patadas en la barriga. Espero encontrármelos en mis sueños tal como eran hace unos años, encontrarme a mi abuela como era este verano, jugando al parchis y viendo Arrayan (un bodrio después de todo). Esas largas charlas al atardecer sobre el cristianismo y sus puntos incomprensibles, solo yo puedo ver y sentir aquella sensación de armonía.
...y al abuelo, "el lolo", viendo los toros y poniendo verde a la plantilla del Madrid. Tan paranoico y maniático, tenía rollos de papel higiénico para sobrevivir varios años a una guerra nuclear (trescientos rollos).
Así quiero que queden las cosas para mí.
(...)Siguiendo (con tardanza) las instrucciones del gran Tessjano, he realizado otro de estos post chorras sobre mi y mis otros yo, en fin…
10 años atrás yo... Tenía seis años, me dedicaba a montar superbatallas con los tres castillos del playmobil unidos. Era la caña, lo recuerdo en plan película. También me gustaba cazar lagartijas y rajarles la barriga para meterles piedrecillas, muy satánico sí, pero too cool.
5 años atrás yo...
Pues estaría entrando en el instituto, nervioso y medio asustado por haber oído esas historias sobre el chocolate en los servicios y los gamberros de los pelos amarillos. Estaba muy verde en la jungla del instituto. Tímido, simpático; y verde.
1 año atrás yo...
Pues estaría estudiando para variar (¬¬), o bien en el caber con el clan cutre que nos montamos el grupillo del barrio. Comiendo bollicaos y jugando al counter , eso también era muy cool.
Ayer yo...
Fue un día asqueroso y odiado. Tenía que estudiar para dos exámenes del día siguiente y uno del mismo ayer por la tarde. Ayer estaba potencialmente cabreado y potencialmente cabreante. Pero comí hamburguesas, que ricas, joder
5 canciones que no me se la letra:
Radio ga-ga La chica de Ipanema jungle boggie do the hippogrift
5 lugares ideales para mí:
Mi habitación, se respira frikismo y paz Entre libros, una librería de Linares acojonante. Un banco que hay detrás de mi casa playera, ahí he tenido conversaciones inolvidables ( pero en serio) El restaurante “bere-bere”, en Badajoz, nunca comeréis como allí, NUNCA. El ambiente es indescriptiblemente acogedor. El corte ingles de Linares, mi compañero mas fiel para pensar y desahogarme
5 mayores alegrías de mi vida:
Cuando Moi y yo éramos la misma persona, en dos trozos Mi hermano “el gordo” Mis amigos, desperdigaos pero fieles …
5 cosas que me gusta comer:
Hamburguesas (todas) Lasaña Pizzas Las croquetas de mi abuela Los filetes de pollo de mi otra abu
5 que nunca me verás usar:
Un balón de futbol Un uniforme escolar Un libro de Dan Brown(para leer) Un tampón/compresa Un pinta uñas
5 juguetes favoritos:
Mi motosierrita del residente vil 4 Mi anillo twin skull Mi peana de Terminador 2(con el arnold desfigurado y todo, sabalote) La figura de minas Tirith La barbie accionamana que transforme yo mismo
5 víctimas: Violetita Amnovi Matu Rodrigo The boss(si, tú jefe)
Backing reality...(or not?)No tienes ni puta idea de cómo has acabado en este lugar olvidado de Dios.
Quizás te quedaste dormido en el tren, y te pasaste, un par de paradas. O puede qu vengas de una juerga tremenda, con una buena cogorza. Así has acabado en este sitio de mala muerte.
Al menos aún tienes tu cartera, que por las pintas de los vecinos de la zona, es un milagro. Hace una noche calurosa, en una calle que parece que nunca ha visto la luz del sol.
Como no hay nada más que hacer, caminas. En la acera hay un borracho dormido, o eso parece, en su propio vómito. Una hoja de periódico cabala sobre una ráfaga de viento y se agita contra tu pierna derecha. Es de un periódico de los chungos. Está manchada de sangre.
El siguiente vagabundo de la calle está envuelto en cajas de cartón y tiene una navaja hundida en lo que fue su ojo. No puedes reprimir esa sensación fría en el estómago, sorteas al hombre y continúas.
Quizás hayas muerto y estés en el infierno. Sí, quizás se trate de eso.
Entonces el rugido de un motor V8 hace que la noche estalle en mil pedazos. Te giras y ves un Cadillac el Dorado del 53, rojo reluciente, como recién sacado de una exposición que pasa a tu lado a toda leche, elevándose unos treinta centímetros del suelo. Un clásico, magnífico. Al rato se pierde dando bandazos fuera de al vista.
Unas calles mas abajo, el ruido de un cristal que se hace añicos y una vieja alarma antirrobos que se dispara. Un maníaco ríe a carcajada limpia. Mejor no saber qué pasa.
Sigues caminando.
Y entonces llegas a una esquina y las ves. Putas. Un buen montón de putas. Que hacen señales a los coches y a los polis. Pero estas putas no son las mujeres tristes, duras, cansadas y drogadas hasta las cejas que cabría esperar. Son criaturas orgullosas. Cada una de ellas tan segura y bella como una diosa. Vestidas de punta en blanco.
La mayor parte van armadas. Una de ellas te lanza una sonrisa que puedes sentir en tu bolsillo, el de la cartera. No son de este mundo.
No tienes realmente ningún sitio al que ir. Así que, que demonios. Podrías tomarte una birra. Ves una señal de neon fucsia medio estropeada. Te diriges a la puerta y el gorila que hay allí te mira como si fueras menos que una mierda, pero te deja entrar. Y no tienes que pagar entrada.
Estás dentro.
El antro apesta. A humo. Sangre. Orina. Es lo peor de lo peor.
Hay un tipo durmiendo en una mesa, un gilipollas que le suplica a su mujer que le perdone por no se que coño. Un tipo en la cuarta mesa, bocabajo en un charco rojo oscuro. Este lugar es malo.
Te acercas a la barra y pides una birra Tejana. Alguna tipo Lone Star. Y entonces ves el escenario, bordeado de bombillas ámbar. Y tu corazón se hunde. Hay un puto escenario. Para bailar. Bailes exóticos.
Esto es la hostia. Una belleza hija de la gran puta de músculos duros y con el corazón mas duro que una piedra, moviendo todo lo que tiene para una panda de fracasados hijos de puta.
La música se hace más suave. Lenta. Es country. Del bueno.
Es una vaquera angelical, menea su lazo mientras sonríe. Su figura es una fantasía hecha realidad. Durante ese instante jurarías que no hay nada horrible en ningún lugar de la tierra.
Bienvenido a Sin City.
Dado que Sin city es mi estilo fetiche, un posible regreso tenía que tratar (o no) sobre mi querida ciudad negra, espero poder volver pronto. Y espero volver a ser yo mismo igualmente pronto, prioridad número uno. Coma (,)A entrado arrasando por la puerta del final. La que está escondida al fondo. Me ha consumido y ha corroido todo lo que me nutría. Todo lo que mis sentidos desplegaban. Estupida existencia.
Volveré cuando haya visto todo lo que ahora me queda por ver y haya conseguido, encontrar lo que queda de mi mismo repartido a mi alrededor.
Lo que escribo no vale, lo que hablo pierde sentido y lo que dibujo parece abstracto.
Volveré en unas semanas.
Besos, y Abrazos.
![]() PD:Pese a todo, seguiré pasándome por vuestros espacios, siempre que el bueno de Cronos me lo permita todo lo que amas se te arrebataráTODO
Ahora el chico la mira ha ella, la persona con la que compartió mas que cariño, con la que compartio mas que besos. La persona a la que abrazó y guareció entre sus brazos noche y día. Y estaba allí a menos de dos metros de él. Y estaba riendose. Y estaba vestida de azul y maquillada de fiesta. Y riendose. Y el chico estaba llorando, con los ojos rojidos y las ropas manchadas. Llorando, y la veía a ella. Una de sus chicas, guapa y lista. De las que supieron apreciarlo. Y estaba riendose de él. Como el resto del grupo. Riendo como posesos.
Ellos insultando como hienas y rodeando al chico entre risas enfermizas y miradas de odio puro. Fertilizadas con alcohol y un lecho de aspiración a la superidoridad, en publico por supuesto.
Y ellas...ellas sumisas en la risa y en el silencio, una actitud pasiva y cruel, sin mas tacto que el duro suelo contra el que el chico se caía. Y todos pusieron su granito de arena, y lo humillaron, y lo golpearon. Hicieron de el un bulto lloroso y triste envuelto en un alo de soledad.
Y pasaron los días, pasaron los meses. Incontables momentos de caida al abismo y de amparo en la oscuridad de una simple tarde de domingo.
Y bajo entonces a lo mas negro y profundo de su ser, y se vió a si mismo. Sereno, con una sonrisa ladeada en la cara y una calle por la que andar en paz. Ida y vuelta al infierno. Pero pese a todo lo demas, algunas de ellas, y algunos de ellos. Los grandes chicos, amigos o simplemente colegas. No estaban en esa calle con escaparataes ochenteros y anuncios de Kill Bill.
Cuanto tardaría el Chico en darse cuenta de que realmente, no puede amarlos. No debe amarlos.
No merecen al chico y el debe despreciarlos.
...pero
![]() ¿Cuando lo entenderá?
¿Cuando lo asumirá? Fa-Másun estilo sensacional, como cualquier escultor de arte moderno, o post-moderno...no sé. No entiendo mucho de artes.
Pero el tío, a pesar de no hablar ni papa de castellano estaba cosechando un corrillo que muchos de nosotros envidiabamos en nuestros campos. -Bueno-dije mientras miraba con atención la turco- este tipo de abono químico esta compuesto en su mayoría de los propios nutrientes que nosotros mismos comemos. El público se me iba de las manos, igual que la pastilla de jabón anoche mientras repasaba en la ducha el discursito sobre "Fa-más, el abono del futuro". Mi puestecillo blanco de paneles aglomerados se estaba quedando sin público. La gente empezaba mirando de reojo al turco con la escultura y acababan acercandose a él y dejandome a mi con un corrillo cada vez mas pequeño. - Nutrientes minerales que benefician a la fortaleza de la planta y a las defensas tanto a enfermedades como a insectos- acababa de coronar la escultura. Su gelatina moldeable era mejor, sí, lo reconocía, pero ese remolino de gente, ummm. Eso era acojonante. - Y estamos hablando de un abono tanto para jardín como para cosechas y campos-se acabó, mi atención mando a tomar por culo campos y hostias. Aquel tío era demasiado para mí. En mi ridicula tienda solo quedaba yo, el moton de plantitas, cajas de abono y empresas a las que representaba y aquel viejo gordo que em miraba con el ceño fruncido esperando mas comentarios de Fa-más" - Niño, ¿vas seguir? -Si, er, esto, es un componente que contempla todo lo que la planta necesita -que ridículo me sentía- por lo que utilizando Fa-más, no necesitará ningún otro abono. Por lo menos esperé que el viejo se llevara media docena de cajas de abono. -Niño, estas cosas tan modernas no sirven para nada, ¿sabes?, lo mejor que hay es estiercol de toda la vida, como mi abuelo. Nada de líquidos verdes ni gilipolleces, ale! Y se largó, y me quede solo sonriendo por dentro un rato y luego por fuera. Con unas ganas enormes de encenderme un malborazo, pero a joderme. La feria contemporanea no cerraria sus puertas hasta dentro de tres horas.
Quien me mandaría enfundamre en la bata esta a lo "doctor de cirugía" y ponerme a decir tonterías increibles. Un tío se llevo un par de latas y una mujer otras, el viejo gordo no volvió. Ni lo esperé. Cuando la gente termino de irse y el de seguridad nos dijo que iban a cerrar la nave hasta mañana. Metí los dedos temblorosos en mi autentca chaqueta de imitación cuero y cojí el Malborazo. El Turco desacía de nuevo la masa para sorprender mañana los curiosos con otra nueva escultura tan modernisisisima. Estábamos saliendo los curritos cuando ví al hombre buscando un cigarro en un paquete sin inquilinos. -Do you wanna cigarrete?-le dije enseñandom un Malboro, inglés tendría que saber... -Gracias-dijo con acento aflautado, el cabrón sabiendo español .Y con el público haciéndose el loco. Nos presentamos y hablamos un ratito mientras duraba el pitillo, comicamente pero sin gesticular, gracias al cielo. Ninguno teníamos mucho que hacer. Me presentó a su novia, de Zaragoza, menos mal. Esa noche acabamos saliendo por ahí juntos, comiendo en un restaurante Chino y de movida en un bar de copas o Pub, como lo llaman los mas jovenes ahora. El tío era un tigre, un Lancelot, con 26 años (uno mas que yo) y había estado en mas paises que ligues había tenido, y no eran pocos.No era un tipo demasiado guapo, ni demasiado feo, lo que viene ser lo mismo que un tío corriente, pero con especial agrabilidad. Nos lo pasamos muy bien, y yo tonteaba con su novia con discreción. En ese momento juré que me devolvía las tonterias. Pero fue algo tan fugaz que mi mismo yo, se planteo lo cutre de hacerle el panoli a la novia de un buen tío. A las cuatro decidimos dar por acabada la noche, para no ser tan zombies a la mañana siguiente cuando volvíesemos a la "feria de la modernidad...". Fué lo mejor de trabajar como representante cutre en mis últimos años de carrera, saltó a escena un tío de los que siempre recordaría y podría llamar amigo. Interesante.
PD: siento no haber publicado nada para el cuentacuentos, pero la historia que teenía era mas cutre que "desaparecido en combate 4". Buah, tendreis mas Billy este domingo Mordiscos de realidadBrotaba pintura de entre sus dedos como en aquella película mala que nos puso Pablito el sábado pasado con tal de comerle la boca a su novia, Posesión Infernal, solo que ahí intentaron hacer de sangre...menudo intento.
Con los dedos pringados de la masa verde limón y la cara bombardeada de pecas María me miraba riendo como casi siempre, su trozo de pared estaba mucho mejor que el mío, desde luego.
Aunque tampoco podía esperar más, lo espere el primer año de conocerla, incluso el segundo. Pero este año desistí en cuanto a mi rivalidad oculta contra su perfecta perfección, entre otras cosas, porque me gustaba demasiado como para andarme con polladas.
- Entonces crees que este tipo de castigos "didácticos"
-Lo llaman castigos "instructivos"- me dijo mientras puntillaba los bordes con la brocha fina y sacaba cómicamente la lengua entre su concentración.
- Joder..., bueno pues eso, ¿Qué, crees que no son buenos?
- Es que no son buenos, prefiero copiar con Don Javier que pintarle el salón de actos- yo pensaba exactamente lo mismo pero haberlo comentado supondría quedar como un mira-que-casualidad-somos-iguales-vamos-a-liarnos. Y yo no soy de esos tíos, yo no soy un capullo, o al menos lo intento.
Mojé de nuevo mi rodillo en la lata Titanlux, contemplé (con orgullo) el garabato proporcionado que mis manos de DaVinci habían creado, sonreí con paranoia y note como una gota verde se caía en mi zapatilla izquierda, a mi querida madre no le haría ni gracia.
- No me dirás que no voy bien, ¿eh nenita?
- De puta madre, sabrás que tenemos media hora para terminar este trozo.
- ¿Sabes quienes son los que continúan la "labor social" esta?
- No
- Los paranoicos de segundo de ESO-reí- he oido que estaban fumando en la clase.
- Por dios-dijo riendose- y a nosotros nos meten una hora de pintura por comprar en el Mercadona.
- Por saltarnos la vaya, para ir al mercadona- en este momento empezó a reirse-, para llegar tres cuartos de hora a matemáticas y para hacerme gastar - se apoyo torpemente en la pared, yo mire hacia el techo como haciendo una cuenta colosal mientras mi sonrisa interior salía a trompicones por mis labios- alrededor de 5 euros, por que claro, la señorita aquí presente- dije saludando al publico fantasma de la sala de usos múltiples- no se conforma con una coca cola marca Día, ella quiere Coca cola, Coca Cola- dije volviendo a la pintura-, y de dos litros!
María se reía con sonaras carcajadas y yo me limitaba a silbar con desprecio cariñoso.
-Eres un capullo- dije que intentaba no serlo. Aunque dudo que hablara de eso, dado su descojone.
Veinte minutos después caminábamos por el pasillo de los profesores, el pasillo vedado en la mayoría de las situaciones, sin las latas y sin (la mayoría de) las manchas. El pasillo y el instituto en general parecían muy diferentes por la tarde noche de un viernes, de ese viernes, nuestro viernes.
- ¿Qué vas ha hacer ahora?-pregunté colocando de nuevo el reloj en mi muñeca.
- Pues mi novio sale de trabajar a las nueve, y dice que me llevará a nosedonde después de cenar.
-Lo típico entonces, te iba a pedir una taza de chocolate o un cola-cao con bollos en el París, pero en fin. Eso no te dará lo mismo que una electrizante noche de pareja.
- Jeje… Bueno, podemos quedar una tarde, y me cuentas también tus cosas y eso -dijo mirando la hora en su moderno teléfono-, ¿okey?- asentí con indiferencia
Me sonrió, con un “Chao”, o Ciao, como le gusta escribir en las notitas de clase.
Otro chico con suerte.
- ¿También te acompaña al Día a por un paquete de Donuts, Coca cola y encima te invita a maravillosas citas a la luz del fluorescente para pintar con amor el salón de actos.?- le dije gritando en medio de la calle.
- Usos múltiples.- dijo con una afortunada sonrisa.
- Bueno, ese es uno de sus usos- rió.
- Sí, seguro que lo haría, porque me-quiere-mucho - otro de sus Ciao sonrientes. Le devolví la despedida con mi palma verdosa.
La perdí de vista, la hubiera seguido, pero no era plan de parecer un obseso, esa era la prioridad numero uno. Al cabo de cinco minutos me giré calle abajo, y caminé con las manos en los bolsillos de la sudadera roja (y verde) como tanto me gusta hacer.
Las calles estaban en el momento más vacío del día, las tiendas cerrando y la gente camino de sus casas, para cenar y arreglarse antes de la verdadera noche.
Era un poco triste caminar solo un viernes por la tarde, encima sin mi compañero más fiel. El mp3 había muerto y aún quedaba casi medio año para mi cumpleaños. Cabrón mp3, con lo que yo lo quería. Me costará Dios y ayuda sacar dinero de los árboles para otro, y de todas maneras no será mi gran “Tech-sistem” de diseño megacutre que tanto quería.
En fin
Tenía unos quince o veinte minutos para llegar a casa, un ratito para observar sin ser muy observado. Con una conrvesación conmigo mismo de esas en que mi cabeza vuela mucho mas alto que Sierra Nevada, con la melodía “Wings” de fondo.
Empezó a nevar, algo normal en mi Granadita, cuando llegase a casa, la bienvenida consistiría en una bronca por no llevarme el chaquetón, los guantes y no se que mas propondrían mis padres. Me daba igual. Ahora todo era irrelevante, los copitos coronaban la cima de mi nariz y yo los capturaba con la lengua. El único problema de hablar conmigo es que siempre acabo sintiéndome un poco solitario y taciturno.
Pero son tonterías que puedo superar solito.
![]() Atravesé el parque de los Califas con la idea de encontrar a alguien con quien acoplarme, ni Pablo, ni Luisillo, ni siquiera David, y eso si que era raro, porque tenía una moto nueva que lucir.
Salí caminando por el césped con el ceño fruncido, me cargué un poste de “cuidado con el césped” y seguí con lo mío.
A los diez minutos pasé por delante del París, no estaba muy lleno y era la única cafetería que no tenía puesto el partido del Plus con un corrillo de forofos mononeurona con los ojos inyectados en sangre por su equipo.
Por eso era mí cafetería, por eso y por que era la única que no se autodenominado “café”, como me decía mi abuelo siempre que veníamos juntos
Decidí entrar y tomarme mi prometido café con pastas. Me senté en una mesa a espaldas de la calle para contemplar el permanente cincuentero aspecto de “Paris”.
Tardé poco menos de diez minutos con el café y lo demás. Cuando volvía a la calle fría, aún no había vuelto a la vida. Y la nieve seguía con sus descensos esculturales. El reloj decía que eran las nueve menos cuarto...
Absorto en mi indiferencia renovada, espero que mañana a esta horas encuentre otro trozo de mi mismo y sepa a quién o a que estoy esperando desde hace diecisiete años (y medio).
![]() Es maravilloso estar vivo de nuevo. Después de todo, ya he llegado hasta aquíSe me ciñe a la cintura, pega su costado a mi vientre.
Eco es lo único que sale entre sus labios de caramelo. Eco caliente, y rosa. La agarro sensualmente como tantas veces he visto hacerlo desde la barra.
Hundidos en la monotonía oscura del andrajoso pub. La música se ha convertido en un zumbido estridente y pausado, que ensordece al resto. Cierra los ojos y gime algo agudo. No importa.
Ella continua el juego. Mis tímpanos han perdido la cordura y solo parecen captar justo lo que ellos quieren captar.
Un Bum pausado y cegador, que hace vibrar su húmeda piel femenina enfundada en cuero fino.
Ya no se trata de una fiesta, ya no es mi impulso de deseo, no se trata de esta diosa rubia en un antro de la calle Esperanza.
Ese cabello rubio, claro, que me ciega en esta sumisa oscuridad artifial, esos ojos verdes de angel caido. La vibración.
La vibración no se corta, la vibración me nutre, me cala hasta los huesos como agua fría. Ya la poseo, ella me tiene a mí, pero yo formo parte de ella. Su espalda se aprieta a mi pecho y el debil murmullo que conducen sus venas con desnidad, penetra por mi piel.
Sus latidos, su tacto, me transmite su furia, y yo le pido más, y la agarro y deseo que nunca llegue el momento en que su ropa se me despegue , que no tenga que soltarme las palamas de las manos nunca.
Entonces me veo a mí, y la veo a ella, pero los veo a ellos, desde una mesa apartada de la música como un fotograma de cine negro de los 70.
Y entonces río, y no paro de hacerlo hasta que la música para, y me termino la taza de café negro y el cigarrillo.
twin Escribir cuando estas potencialmente cabreado y potencialmente cabreante es verdaderamente eferctivo. No porque de repente se me dibuje una sonrrisa en plan "grinch" y todos tan contentos, ni por que me dan ganas de ver todo color-de-rosa y ser el mas happy del mundo mundial. Bah es absurdo como la mayoría de los quebraderos de cabeza, desembocan en algo absurdo, menuda perdida de tiempo entonces cabrearse...pero (mas, aun, pues, sin embargo) por esa regla de tres que no el haría ni la mas mínima gracia a mi profesor de matemeticas, todo lo que hacemos no tiene sentido alguno para el abonamiento y fertilización final que a todos nos vino en el contrato ese que ponía VIDA DE SER HUMANO, te ha tocao chavalote/a. Bah, pero es igualmente absurdo detenerse a pensar las peripecias de la vida.
Ahora mismo escribo para no corromperme en las cuatro paredes que me encierran en estos momentos de "mas tensión".
... hace una noche preciosa, es uno de los pocos encantos que tiene este corriente pueblecillo, pero tiene alguno, la noche de por si es maravillosa en todos los sentidos, pero precisamente a mí, me gusta por su versatilidad. Oh, si...la noche puede ser la cosa mas pura y eterea o un autentico entramado de corrupción, secretismo y morbo.
Pero esta noche, en concreto es una de "mis noches", está lloviendo como si no fuera a parar, lluvia tranquila y nada molesta, un susurro que solo te eriza el vello de la nuca cuando una gota fría como el infierno se te resbala. Me encanta mojarme, pero lo que más me gusta de mojarme en realidad es el después, llegar a mi mesa camilla y dibujar o escribir con música, como el artista que disfruta destrozando sus dedos por una masa de roca y luego comprueba la belleza de ese preludio contemplando lo que dios quiera que haya hecho este buen señor...
La lluvía ya le ha subido la corresponiente puntuación a la nochecita, el golpeteo del agua contra la ventana de enfrente es como una melodía ilegible que solo yo parezco oir.
Las farolas de las calles, dan con ese color ambarino y oscuro una sensación de cuadro londinense del XIX, joder, que bonito. La gente de la calle parece no apreciar el especataculo visual y moldeable del que disponen cada noche y especialmente esta noche...moldeable y visual, como un buen videojuego. No puedo salir y tirarme al cuello de el primero que pase para convencerle de lo bonito que está el panorma, es mas tampoco me interesa...después de todo, es mi chollo. lo único que puedo hacer es salir y empaparme en los dos sentidos de la oscuridad, que me abrace y que me absorva, solo pensar en ella...me ha des-cabreado.
Me gusta pasear de noche, me hace pensar. |
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